Historia

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El origen de los primeros pobladores de Saposoa se pierde en la bruma de todos los tiempos, pero, del estudio comparativo de los rasgos fisonómicos y el idioma de sus descendientes se puede llegar a la conclusión de que procedían de los antiguos indios Lamistas descendientes de los aguerridos chancas que comandados por Ancohallo hicieron tambalear y poshequear al gran Imperio Incaico, siendo finalmente derrotados y perseguidos por las huestes de Wiracocha hasta internarse en lo más intrincado de nuestra Selva Amazónica.

LEYENDA DEL SAPO PERDIDO

Cuenta la tradición, que los primeros habitantes de Saposoa se ubicaron en el lugar de las nacientes del río Saposoa y que allí vivían felices y contentos de la caza y de la pesca. Pero, un día cuando estaban celebrando sus fiestas tradicionales entre danzas, libaciones y ofrendas a sus dioses, apareció de pronto el temible Lope de Aguirre y sus huestes que estaban en busca del codiciado Dorado, venían sedientos de sangre y riqueza, y al grito de ¡Santiago! ¡Viva el Rey! arremetieron contra los indefensos indios, quienes al escuchar el estampido de los arcabuces y sentir sus terribles efectos, huyeron despavoridos, abandonando el lugar, pensando que el Diablo se había apoderado de ellos. Y en efecto, los españoles cual verdaderos demonios, saquearon y destruyeron el poblado apoderándose de todo cuánto objeto valioso encontraban, bajando luego en balsas hasta llegar al río Huallaga y siguiendo también sus aguas, al llegar al Pongo que hoy lleva su nombre, Aguirre con su arcabuz mató a un águila que allí habitaba y era el terror de cuánto viajero se atrevía a pasar por dicho Pongo. Los sobrevivientes de aquella horrible matanza, fugitivos bajaron caminando por las orillas del rìo Saposoa y vinieron a establecerse donde actualmente se asienta la ciudad de Saposoa, junto a la Laguna llamada Cocha Grande junto a una planicie de las Colinas del Churucho.

Cuentan también los antiguos pobladores que algunos de los sobrevivientes del Sapo Perdido, quisieron regresar para recoger sus pertenencias dejadas durante el éxodo, pero nunca pudieron llegar, ya que la antigua ciudad de Saposoa se había convertido en una enorme laguna cuya “madre” era un enorme toro bravo que al notar que alguien se acercaba bramaba y desencadenaba una terrible tormenta con rayos y truenos que atemorizaban al más valiente en esa zona del SAPO PERDIDO o sea la antigua ciudad de Saposoa.

ORIGEN DEL NOMBRE DE SAPOSOA

Cuentan que la Laguna Cocha Grande ubicado en lo más intrincado de la exuberante selva era una magnífica “collpa” o sea un bebedero y bañadero de gran cantidad de animales silvestres, tanto cuadrúpedos como aves, que atraídos por sus frescas aguas y abundantes frutas que allí existían, acudían a ella.

Conocedores de esto, los indios lamistas la habían convertido en excelente lugar de caza al que siempre acudían. En una de estas partidas de caza se enroló un mestizo que amante de las aventuras quiso acompañar a los indios. Llegados a Cocha Grande ya al anochecer, tuvieron que acampar en sus orillas y cada cual se dispuso a pasar la noche de la manera más conveniente. El mestizo se acomodó debajo de un árbol de ojè, colocando su mochila, botas y la escopeta cerca de su cabecera y cansado como estaba se quedó completamente dormido. Al despertar al día siguiente se sorprendió no encontrar su mochila y una bota, preguntó a sus compañeros y ninguno de ellos pudo darle razón de esto. Intrigados todos por la pérdida se pusieron a buscar entre la tupida vegetación de los alrededores y no sería poca su sorpresa, cuando uno de ellos encontró la mochila y una de las botas enredada en las patas y cabeza de un enorme sapo. El indio, al verlo exclamó: ¡SAPO SUA! ¡SAPO SUA! Expresiones quechuas que quiere decir:¡SAPO LADRÓN!. Pasaron los años y de Sapo Sùa con el tiempo se cambió a la expresión: SAPOSOA.